Un equipo coordinado, no una sustitución de funciones

PI propone una forma de organizar la comunicación y la continuidad del caso. Cada participante conserva las responsabilidades que corresponden a su formación, idoneidad y ámbito de actuación. La coordinación busca que las decisiones no queden aisladas y que el paciente comprenda el recorrido completo.

01

PACIENTE Y FAMILIA

Participan en las decisiones, comunican necesidades y prioridades, cumplen las indicaciones acordadas y ayudan a sostener los cuidados y controles cuando es necesario.

02

ODONTÓLOGO GENERAL O ALIADO

Realiza la evaluación inicial común, identifica necesidades, orienta el nivel de atención y dirige el tratamiento dentro de sus competencias, solicitando apoyo cuando el caso lo requiere.

03

PROSTODONCISTA COORDINADOR

Aporta una visión integradora en rehabilitaciones extensas, implantes, prostodoncia compleja o situaciones de duda. Colabora en la planificación y secuencia sin desplazar al odontólogo responsable del caso.

04

ESPECIALISTAS E INTERCONSULTORES

Endodoncia, cirugía, periodoncia, ortodoncia, odontopediatría y otras áreas intervienen según los hallazgos y las necesidades del caso, comunicando sus recomendaciones al equipo.

05

HIGIENISTA

Fortalece la educación, la prevención, el control de factores de riesgo y el mantenimiento, contribuyendo a conservar los resultados alcanzados.

06

ASISTENTE DENTAL

Apoya la preparación, organización y continuidad operativa de la atención, dentro de las funciones autorizadas y bajo la supervisión correspondiente.

07

LABORATORIO DENTAL

Traduce la planificación clínica en soluciones técnicas y mantiene comunicación con el profesional responsable. Su participación se integra después del control de la fase curativa y según la secuencia definida.

Trabajar en conjunto no significa que todos hagan lo mismo: significa que cada uno conoce su función y comparte la información necesaria para cuidar la continuidad del caso.

La coordinación cambia según la necesidad

Un caso básico puede requerir pocas intervenciones y un equipo reducido. Un caso complejo puede necesitar varias disciplinas, interconsulta y una secuencia más rigurosa. El equipo se configura alrededor de las necesidades reales de la persona, no de una estructura fija.

Comunicación y registro

La información relevante, las decisiones, las recomendaciones y los cambios de fase deben quedar documentados. Ese registro favorece la seguridad, facilita la interconsulta y permite comprender quién asumió cada responsabilidad durante el recorrido.

Alcance institucional

Esta distribución de funciones es conceptual y se encuentra en estructuración y validación. Su aplicación deberá ajustarse a la legislación, la idoneidad profesional, los protocolos y la organización de cada institución o servicio participante.